El maquinista de la Dirección Provincial del Agua (DPA) estaba efectuando tareas cerca del cauce cuando hizo el hallazgo macabro. Según informa LaGaceta, sucedió a un kilómetro de Acheral, en la zona conocida como Caspinchango.
El hombre hizo la denuncia tras hablar con el delegado comunal del lugar.
Varias fuentes confirmaron que, en la década del 70, funcionaba cerca de allí una base militar y que también se habrían producido enfrentamientos contra grupos guerrilleros.
El juez Daniel Bejas ordenó ayer que se realicen los peritajes y encomendó esa misión al perito antropológico forense, Pablo Gallo.



