"Ya dijimos que no queremos más cortes, queremos más convivencia", reiteró, al tiempo que volvió a responsabilizar la inacción policial al gobierno nacional. “Y nosotros (la Ciudad) somos espectadores de un Gobierno al que se le fue el control de la situación", fustigó.
Mauricio Macri apuntó que la de los piquetes "es la Argentina que queremos dejar atrás", en la que "se usa de rehén al otro", en referencia a las decenas de miles de conductores que pierden largas horas en esquivar los cortes en la vía pública a diario en la Capital y el Gran Buenos Aires.
"Lamentablemente acá el que tiene el control de la fuerzas de seguridad es el Gobierno", insistió el jefe comunal, cuando se le consultó acerca de que en otra capitales del mundo, las autoridades no permitirían que se cortara la principal avenida durante 33 horas.



