La tragedia se produjo minutos antes de las 19 en el humilde barrio Dos de Abril, a diez kilómetros al sur del centro de Bariloche, y a dos cuadras de la ruta nacional 40 de acceso a la ciudad.
Según los vecinos la madre de los niños había salido a buscar a otra nena al colegio, por lo que dejó solos a sus hijos menores.
El incendio -cuyo origen no fue informado- generó un profundo malestar entre los vecinos del lugar, porque denunciaron que no había bomberos en el destacamento más cercano, del barrio 34 Hectáreas, a menos de diez cuadras del lugar.
Por eso debieron salir móviles del Cuartel Central, a ocho kilómetros de allí, que llegaron cuando el fuego había tomado casi toda la vivienda y no pudieron salvar a los niños.
Por ello los vecinos reaccionaron irascibles ante la llegada de las autobombas y también de la policía, a los que recibieron a piedrazos.
Durante varias horas los vecinos permanecieron a la intemperie bajo un aguacero, discutiendo con la policía, y acompañando a la madre de los chicos muertos en su desolación.



