
En el marco del escándalo por espionaje en el Ministerio de Educación porteño, Macri acusó al Gobierno nacional y a la Policía Federal de armar un "complot" para "boicotear" a la Policía Metropolitana.
James, quien se encuentra detenido, está acusado de haber pinchado los teléfonos de Sergio Burstein, de Familiares y Victimas de la AMIA, y el empresario Carlos Ávila.
Se le imputan los delitos de falsificación ideológica en concurso real y de usurpación de títulos y honores.
El procesamiento alcanzó también a los policías de Misiones, Raúl Rojas y Diego Guarda, quienes fueron dejados en libertad, y queda por resolver la situación del comisario detenido Rubén Quintana.
Fuente: DyN



