
Luego fueron trasladados en ómnibus hacia el cementerio de Darwin, donde están enterrados 230 soldados argentinos y fue levantado en 2004 el cenotafio en su memoria, pero que recién ahora, cinco años más tarde, podrá ser inaugurado. Un segundo contingente de 205 personas viajará el próximo sábado.
El vuelo partió de Buenos Aires e hizo una escala en la austral ciudad de Río Gallegos, donde la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner despidió a los familiares. En un emocionado discurso, la mandataria les pidió que fueran a las islas a rendir homenaje a los caídos en el conflicto bélico en nombre de la población argentina y "de los derechos irrenunciables, inclaudicables y legítimos" que tiene el país sobre el archipiélago.
Fernández de Kirchner confió en que "los miembros de la comunidad internacional algún día deberán comprender que no pueden subsistir enclaves coloniales en pleno siglo XXI".
"Un día de este siglo un presidente argentino va a ir a rendir homenaje a sus muertos, en nombre de los derechos legítimos que tenemos sobre esas islas", señaló la presidenta, quien aseguró que prefiere "esperar, en nombre de ese derecho internacional, en nombre de ese derecho sobre Malvinas y en nombre de la paz que debe reinar en todo el mundo".
El contingente argentino permanecerá unas seis horas en las Malvinas.



