Dijeron las autoridades de Los Ángeles que esperan alrededor de 100 mil
personas. El problema es que en el estadio solo pueden ingresar 20 mil.
Autoridades de la ciudad de Los Ángeles se preparaban hoy para realizar un servicio fúnebre público para Michael Jackson en un estado en el que caben apenas 20 mil personas.
La ceremonia está prevista para el martes en el céntrico Staples Center, de acuerdo con un comunicado del agente de la familia Jackson. Se da por sentado que decenas de miles de fanáticos llegarán a Los Ángeles a despedir los restos del Rey del Pop, quien murió el 25 de junio.
Randy Phillips, presidente de AEG Live, propietaria del Staples Center y ex promotor de Jackson, dijo que la entrada será gratuita, pero admitió que está seguro cómo se distribuirían los boletos.
El concejal Dennis Zine dijo que avanzan los planes para la ceremonia, pero el tiempo era breve. "Si uno piensa que vendrán 100 mil personas a un lugar donde caben 20 mil, habrá problemas para controlar a la multitud", reconoció, y añadió que el fin de semana largo por el Día de la Independencia del 4 de julio complicaba las cosas. Además, temía el costo de las horas extra para la policía en una ciudad escasa de fondos.
En el Staples Center, donde se realizará el velatorio, fueron grabadas las últimas imágenes de Jackson ensayando, dos días antes de su muerte, para la serie de recitales que tenía pensado ofrecer en su gira.
En los dos minutos de video, difundidos por la cadena de noticias CNN, se lo observa lleno de energía, desplegando sus característicos pases de baile. Canta su clásico They Don´t Care About Us, del album History (1995).
Mientras tanto, el futuro de los hijos de Michael Jackson quedó en duda cuando su ex esposa logró un aplazamiento en la audiencia de custodia mientras decide si quiere criar a los dos niños.
Fue la primera medida legal de Deborah Rowe desde la muerte del artista. El testamento de Jackson pide que su madre Katherine, de 79 años, obtenga la custodia.



