Luego, deberán caminar hasta el sector donde quieran llegar. Durante la mañana y la siesta se desarrollarán diferentes actividades, que forman parte de la jornada “Un día sin contaminación”, organizada por el municipio capitalino con el objetivo de concientizar a la población sobre la importancia del cuidado y el respeto por el medio ambiente.
En las horas pico ingresan al parque más de 1.000 autos. Por las calles internas del gran pulmón verde de la ciudad no se puede circular a más de 20 km/h. Esta disposición supone lo que en un principio se ideó: que sea un paseo para los automovilistas. Pero en los últimos años esa realidad cambió. Cansados de las grandes avenidas y semáforos, los conductores que ingresan desde el este hacia el centro, eligen transitar por el parque porque es una vía más rápida. Y son pocos los que respetan los límites de velocidad.
Para destacar la importancia de la propuesta de un día sin vehículos en el parque, la Municipalidad realizó ayer un control con dispositivos que miden la contaminación de los rodados, especialmente los del transporte público de pasajeros. De acuerdo con el informe de los inspectores, de cada 10 vehículos que se controló siete fueron multados por producir contaminación ambiental, dijo Alfredo Toscano, titular de la Subsecretaría de Servicios Públicos del municipio. Al colocar los dispositivos en los caños de escape de los rodados, se comprobó que los vehículos presentaban una saturación de humo negro superior al 80 %.



